Estados Unidos no reconoce los resultados de las elecciones generales de este domingo en Camboya, calificadas de «farsa» por varias ONG, por lo que exigió a las autoridades del país volver a la democracia.

“A Estados Unidos le preocupa que las elecciones nacionales camboyanas del 23 de julio no hayan sido libres ni justas”, dijo el portavoz del Departamento de Estado, Mathew Miller, en un comunicado.

Miller aseguró que el Gobierno de Joe Biden ha decidido en respuesta pausar algunos programas de cooperación con el país asiático e imponer restricciones de visado a personas que “socavan la democracia”, aunque no dio más detalles.

El portavoz de la diplomacia estadounidense denunció que las autoridades camboyanas han amenazado y hostigado a la oposición, los medios de comunicación y la sociedad civil, negando al pueblo camboyano la posibilidad de «determinar el futuro de su país».

Por ello, exigió al Ejecutivo del gobernante Partido Popular de Camboya «restaurar una auténtica democracia multipartidista», poner fin a los «juicios por motivos políticos», revocar las sentencias contra los críticos del Gobierno y permitir el libre trabajo de los medios de comunicación.

El Partido Popular de Camboya (CPP), liderado por el veterano primer ministro, Hun Sen, arrasó este domingo en las elecciones generales, que carecieron de una oposición representativa y fueron calificadas de «farsa» por varias ONG.

El veredicto de las urnas permite ampliar cinco años más el mandato de Hun Sen, que ocupa el cargo desde 1985 y es el presidente de Asia con más tiempo en el poder, pese a que el veterano político ha dejado caer que podría adelantar su jubilación.

Las elecciones han estado marcadas por la ausencia de un partido opositor representativo tras la polémica inhabilitación del Candlelight Party en mayo, por presentar una burocracia incompleta.